Comunicado de Yo Sí Sanidad Universal frente al copago y la desfinanciación de medicamentos.

  • Fuente: Yo Sí Sanidad Universal

Yo Sí Sanidad Universal denuncia que el copago y la desfinanciación de medicamentos forman parte del modelo excluyente de sanidad que introdujo el RDL 16/2012. No es un copago, es un «repago».

Madrid, 26 de junio de 2014.

El movimiento ciudadano Yo Sí Sanidad Universal estima que los resultados de la encuesta realizada por el Grupo de Trabajo de Utilización de Fármacos de la Sociedad Española de Medicina de Familia vienen a confirmar que la aprobación del Real Decreto-Ley 16/2012, de medidas urgentes para garantizar el Sistema Nacional de Salud y mejorar la calidad de sus prestaciones ha supuesto un cambio profundo de modelo de sanitario, que ha pasado de ser solidario y universal a ser excluyente e inmoral, e introduce una grave amenaza para el derecho a la vida de las personas que residen en el Estado español.

Así, mientras las autoridades sanitarias han puesto todo su empeño en ocultar la realidad de unos pacientes cada vez peor tratados (véanse las declaraciones de la ministra, Ana Mato, en febrero de 2013, asegurando que «no hay ni una sola persona que esté dejando de tomar medicamentos por razones económicas»; o las del director general de Cartera Básica de Servicios y Farmacia, Agustín Rivero, en agosto de 2012, indicando que la desfinanciación de medicamentos no iba a suponer el aumento del precio de los mismos), los datos de dicho estudio, en el que han participado 1.655 médicos y médicas de familia, reflejan «que uno de cada cuatro facultativos percibe que tiene algún paciente que está dejando de tomar un fármaco por motivos económicos».

Entre los grupos de fármacos en los que se ha resentido su uso, o bien se ha abandonado, destacan, según los datos revelados por semFYC, los hipotensores (11,2%), hipolipemiantes (9,2%) o antidiabéticos (6,1%). En este sentido, Josep Basora, presidente de la entidad, recuerda que «estos medicamentos están indicados en pacientes que tienen factores de riesgo cardiovascular y en los que es preciso hacer un buen cumplimiento». «De lo contrario», añade Basora, «aumentará el riesgo de tener complicaciones graves como un infarto de miocardio o un ictus».

Según los resultados del estudio, a estos habría que añadir otros grupos de medicamentos cuyo consumo ha podido disminuir en los últimos años con consecuencias graves para la salud de los y las pacientes, como es el caso de los y las afectadas por EPOC, asma, broncopatía crónica (2,7%). Junto a ellos, estarían los antibióticos, antidepresivos, antiagregantes plaquetarios o antipsicóticos.

En cuanto a las medidas incluidas en el RDL que han dado lugar a estas situaciones, destaca, por un lado, la aplicación del copago. Esta medida está afectando especialmente a personas jubiladas, que antes no pagaban por sus fármacos y ahora se ven obligadas a combinar, en muchos casos, la cuantía ínfima de sus pensiones con una proporción del coste de los distintos tratamientos que, por sus edades, están obligadas a tomar para poder sobrevivir.

A este respecto, Basora fue claro al afirmar que, en vez de recurrir al copago, se podría haber optado por «incrementar los ingresos implantando otras fórmulas, por ejemplo con impuestos indirectos sobre el tabaco o el alcohol, cuyo consumo está relacionado directamente con la pérdida de salud».

Por otro lado, está la desfinanciación de fármacos, que ha producido, como han reflejado distintos medios desde la aprobación del RDL, un aumento en el precio de muchos ellos que supera el 200%. En este sentido, hasta un 77% de las y los profesionales consultados cree que hay algunos grupos de fármacos que deberían seguir siendo financiados y mencionan en primer lugar a los laxantes (50,9%), seguidos de los mucolíticos (30,5%) y los antiácidos (20%), por el impacto que podría tener en la población el hecho de que haya pacientes que no puedan asumir sus nuevos costes.

Por todo lo dicho, Yo Sí Sanidad Universal recuerda la necesidad de dar marcha atrás en la reforma sanitaria, y volver a un modelo en el que la solidaridad y la universalidad vuelvan a ser los principales puntales, lo que quiere decir que ningún ciudadano o ciudadana residentes en este país puedan ser excluidos de la atención sanitaria o farmacéutica en unas condiciones que garanticen la continuidad asistencial y la máxima calidad. Para ello, este movimiento ciudadano exige una vez más la derogación del RDL 16/2012, que ha excluido, directa o indirectamente, a cientos de miles de personas del sistema sanitario público y está poniendo en peligro las vidas de muchas de ellas, como ha quedado constatado en los casos de Alpha Pam, Soledad Torrico y Janeth Beltrán, fallecidos por desatención médica y/o farmacéutica.

Yo Sí Sanidad Universal