Hoy más que nunca, ¿qué pasa con la gente que no tiene tarjeta sanitaria?

  • Fuente: Yo Sí Sanidad Universal

Hacemos un llamamiento a todos y todas las profesionales del sistema sanitario para declarar sus centros libres de exclusión, dando de alta a todas las personas sin tarjeta en el sistema, atendiéndolas y evitando la facturación, y llamamos a la ciudadanía en general a sumarse a la lucha por la universalidad de la sanidad en redes sociales, escribiendo a las administraciones, o gritándolo en los aplausos a profesionales que cada día se hacen en los barrios.

En estos momentos de estado de alarma y medidas sin precedentes en la sanidad pública no nos queda otra que recordar que sigue habiendo vecinos y vecinas que, les pase lo que les pase, no tienen tarjeta sanitaria. Y las vías excepcionales para atenderles están cada vez más cerradas.
Por ejemplo, una compañera del grupo de apoyo de personas excluidas por el INSS fue el jueves a su centro de salud con su madre, para ver a la médica que le atiende desde hace más de tres años y poder tener la receta de las pastillas para la tensión que necesita. Como le han borrado del sistema informático (cosa que el Servicio Madrileño de Salud hace cada cierto tiempo), la administrativa no le dejó pasar y le mandó a casa sin la medicación porque “no tenía derecho”, medicación que también le negaron en la farmacia a pesar de tener una receta blanca que le obliga a pagar el total del precio de las pastillas. Cada día nos siguen llegando correos e información de situaciones parecidas.

Desde 2012 llevamos rebatiendo las mentiras sobre las que se asienta una exclusión con la que no ha terminado el decreto de 2018 del gobierno actual. Los datos están ahí y se pueden consultar, pero es que ahora, en la situación actual, los que defienden la exclusión ya ni tienen frases retóricas que les sirvan:

  • No, dejar gente sin atender no es más barato y sí, es peligroso para esa gente y para las demás.
  • No, no existe ningún dato que demuestre que hay turismo sanitario de gente normal y corriente y tampoco de gente precaria que además vive aquí con nosotras. Y sí, ahora ya es incluso ridículo pensar que cualquier persona que necesite ir a un centro de salud ha venido para aprovecharse de nuestro sistema sanitario.
  • No, la atención sanitaria no es una prestación de la Seguridad Social que solo tengan los que cotizan, y sí, el Ministerio de Sanidad y los servicios regionales de salud deben y pueden poner este derecho por delante de otras consideraciones que, además, no tienen base socioeconómica demostrada.
  • No, la universalidad de la atención sanitaria no es un gasto o un lujo, es la base de la salud de todas y del sistema sanitario público.

Podríamos escribir muchas más líneas, pero lo importante está en otro lado: en pensar para actuar cuidando y cuidándonos a todos y todas, desde y con el sistema sanitario público y universal. Esto sólo se puede hacer:

  1. Si garantizamos el acceso a todas las personas que necesiten atención y apoyo sanitario: telefónico, expedición de recetas, atención presencial en centros de salud y hospitales
  2. Para asegurar ese acceso, se asume desde el Ministerio de Sanidad el reconocimiento del derecho a la atención sanitaria (desligándolo, en todos los casos, del INSS) y se acuerda con los servicios regionales de salud la expedición de tarjetas sanitarias a todas las personas.
  3. Desde los Servicios Regionales se emite una directriz clara a los hospitales para no facturar en urgencias a personas que son nuestras vecinas y que no cuentan todavía con tarjeta sanitaria.
  4. Monitorizamos las situaciones de denegación de asistencia en los servicios regionales de salud, poniendo a disposición de las personas un protocolo de información, un teléfono y un email donde puedan llamar y escribir si sufren situaciones de exclusión en centros de salud y hospitales
  5. Si ponemos en marcha los mecanismos de fiscalización y de protección del derecho a la asistencia sanitaria para acabar con la cultura de arbitrariedad que las reformas del PP y del PSOE han cultivado en la gestión administrativa del derecho a la atención sanitaria. Es necesario que toda persona, especialmente aquellas en situación de vulnerabilidad, disponga de mecanismos legales efectivos para atajar los concretos casos de exclusión, denunciarlos y para que se tomen las medidas oportunas contra quienes son responsables de ellos.

Hacemos un llamamiento a todos y todas las profesionales del sistema sanitario para declarar sus centros libres de exclusión, dando de alta a todas las personas sin tarjeta en el sistema, atendiéndolas y evitando la facturación, y llamamos a la ciudadanía en general a sumarse a la lucha por la universalidad de la sanidad en redes sociales, escribiendo a las administraciones, o gritándolo en los aplausos a profesionales que cada día se hacen en los barrios.

YoSíSanidadUniversal #TarjetaParaTodas

Yo Sí Sanidad Universal