La Sanidad Universal con peros: sólo Asturias no factura por sistema a los migrantes
Un informe pone de relieve las amplias diferencias entre las comunidades a la hora de prestar la atención sanitaria
El real decreto con el que el Gobierno pretendió restituir la sanidad universal en 2018 ha perpetuado en la práctica la exclusión del sistema a los migrantes y ha abierto una brecha de desigualdad entre comunidades, que van de las más garantistas, como Asturias, Cataluña o Andalucía, a las menos, como Madrid y Canarias.
El informe «El derecho a la asistencia sanitaria en las comunidades autónomas: Un derecho hecho pedazos» presentado este martes por Yo Sí Sanidad Universal pone de manifiesto realidades como que la atención de urgencia es la única vía de acceso que queda a los migrantes en situación irregular hasta que obtienen, si lo logran, la tarjeta sanitaria.
A través del análisis de la trasposición que han hecho 17 comunidades y Melilla del real decreto de 2018 sobre el acceso universal al Sistema Nacional de Salud (SNS), el estudio revela que 15 comunidades facturan estos servicios sistemáticamente (todas menos Asturias) o se da aviso previo de que se les cobrarán las pruebas realizadas (como es el caso de Euskadi), lo cual tiene un «claro efecto disuasorio».