Posición de Yo Sí Sanidad Universal en la Comisión de Sanidad celebrada en el Congreso de los Diputados el día 14 de noviembre de 2016

  • Fuente: Yo Sí Sanidad Universal

Cualquier partido político que abogue por la sanidad universal ha de abordar, como paso previo e ineludible, la derogación del RD-l 16/2012, del mismo modo que se han planteado, por ejemplo, las derogaciones de la Reforma Laboral y de la LOMCE.

El RD-l 16/2012 no es, desde ninguna óptica, algo que se pueda reformar para conseguir la universalidad en la sanidad. Y no lo es tanto por la propia letra de la ley como por las prácticas de exclusión y segregación que ha activado en centros sanitarios de todo el estado, que han ido más allá de la propia ley, como diversas organizaciones y colectivos sociales han demostrado a lo largo de estos cuatro años.

No es posible construir sanidad universal fraccionando el derecho a la asistencia sanitaria y fabricando excepciones para cubrir los huecos: ni en lo que se refiere a grupos de población (grupos con acceso normalizado y grupos sin acceso, como las personas no empadronadas; a excepción de, por ejemplo, los menores o las embarazadas) ni en cuanto a en qué consiste esa asistencia (por ejemplo, los grupos sin acceso normalizado podrán acceder a las urgencias). Lo que nos han enseñado estos cuatro años de lucha contra la exclusión sanitaria y de construcción de universalidad desde abajo ha sido que en esas excepciones sigue funcionando la norma que enunció el decreto de exclusión (RD-l 16/2012): la persona que no tiene tarjeta sanitaria no recibe atención o, si la recibe, ha de pagar por ella…

Yo Sí Sanidad Universal